QUIERO que se acaben de una vez las tonterías del PP. Ya estamos cansados de tanta demagogia barata, de tanto insulto a la inteligencia, de tanto menosprecio a las personas. Hoy la guinda la ha puesto la portavoz del PP y concejala del Ayuntamiento de Valencia, Marta Torrado acusando a Zapatero de “valencianofobia”. Lo que les decía hace días, el PP piensa que el presidente del Gobierno de España se levanta cada mañana preocupado por como fastidiar a los valencianos…, por favor BASTA YA.
CONTAR que la salida de tono de Torrado ha venido a cuento de la información que la cadena ser hizo pública anoche sobre los regalos de El Bigotes a Rita Barberá. En las conversaciones telefónicas grabadas por orden judicial hace meses y que pertenecen al sumario del caso Gürtel, Álvaro Pérez asegura estar comprando un bolso para regalarle a la alcaldesa de Valencia, “como todos los años”- por cierto de Louis Vuitton, ¿les suena?. Además Rita como presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias contrató como asesor al hermano del tesorero del PP, Luís Bárcenas, implicado en la trama.
El PP valenciano ha salido en tromba a defender la honorabilidad de Barberá con argumentos propios de opereta de barrio. Han asegurado que Rita no ha recibido nunca ningún regalo de nadie relacionado con la trama Gürtel – también lo dijo Camps y está camino del banquillo – y que o Zapatero abre una investigación sobre el tema o se confirmará la “valencianofobia” del presidente.
Señores, de verdad, a estas alturas no me creo que Torrado haya dicho semejante barbaridad porque la inteligencia no le llegue para recordar aquello tan básico de la separación de poderes. Lo ha dicho con conocimiento de causa (o lo sabe o se lo han soplado) y pretende que los ciudadanos crean que Zapatero es quién está detrás de la investigación a Barberá. Lo que les decía: menosprecian a los ciudadanos, nos creen ignorantes hasta límites insospechados.
Pero no lo hacen por que sí, el PP aplica la máxima de “acusa que algo queda”.
Y la verdad es que hasta el momento no les ha ido mal. Con Zapatero han utilizado una y otra vez el insulto y el victimismo para trasladar a la ciudadanía un concepto enfermizo de antivalencianía del presidente y una abultada mayoría han hecho suyo el viejo refrán de “cuando el río suena, agua lleva”.
CONTIGO podemos acabar con todo este teatro y ocupar el tiempo y los esfuerzos de gobierno en darle un sentido distinto a la ciudad. Valencia merece seriedad, dedicación, confianza en sus gentes, y también reivindicación, pero con argumentos reales y objetivos de prosperidad.


El grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Valencia propuso ayer que el Open 500 de Tenis que acogerá la ciudad de Valencia en noviembre se celebre en el Velódromo Luis Puig, el pabellón municipal de la Fuente de San Luis o en la Plaza de Toros ante “la posibilidad, cada vez más plausible, de que el Ágora no esté concluida para dicha fecha”.
Estamos en crisis y si bien de esta crisis nadie puede sentirse al margen, los que más la sufren son aquellos que por desgracia están más acostumbrados a lidiar con los problemas diarios, la mal llamada clase media de este país vuelve a soportar en un mayor tanto por cien los estragos de esta crisis. Tampoco pasaría nada si para variar los ayuntamientos aportaran algo para ayudar al ciudadano a llegar a fin de mes.

