QUIERO hoy hablar de Buen Gobierno y transparencia de gestión. Vamos a dejar de momento las anchoas, los trajes y los bolsos. A raíz de alguna de nuestras críticas a la opacidad en la gestión, el Partido Popular ha sacado pecho y presumido de la claridad tanto de las cuentas como de los procesos de adjudicación de obras y contratas en el Ayuntamiento de Valencia. Bueno, pues los estudios vuelven a darles un buen varapalo.
CONTAR que según el informe anual de la ONG Transparencia Internacional el Ayuntamiento de Valencia se sitúa en el puesto 88 de un total de 110, respecto a lo que conocemos por Buen Gobierno.
Todas las principales capitales de provincia se sitúan por encima de nosotros. Si nos comparamos con Madrid y Barcelona – con gobiernos de PP y PSOE respectivamente – la situación es vergonzosa. No les voy a agobiar con demasiados datos pero no me resisto a facilitarles algunos: Madrid, puesto número 10; Barcelona, 11; El nivel de transparencia económico-financiera del Ayuntamiento de Valencia es de 10 sobre 100 y en las contrataciones de 14 sobre 100. Madrid 98 y 57 y Barcelona 89 y 57. Sin comentarios.
La transparencia y la rendición de cuentas, son elementos fundamentales del buen gobierno, ese que cada día más nos exige la ciudadanía, y un Ayuntamiento con estos niveles de opacidad, no pasa por ser ejemplo de nada positivo.
CONTIGO podemos conseguir un Buen Gobierno y no sólo para nuestra ciudad. Porque, esta responsabilidad de transparencia no se queda exclusivamente atada a la realidad del gobierno municipal, tiene una traslación autonómica interesante de analizar. ¿Se imaginan el resultado si este estudio dedicara un aparte para los gobiernos autonómicos?.
Seguro que en el referido a la Generalitat Valenciana la gestión realizada respecto a Educación para la Ciudadanía aparecía como el anti-ejemplo de buen gobierno. La sentencia que anula la orden de Educación para la Ciudadanía en inglés, revela de nuevo que las formas del gobierno del PP son autoritarias y olvidan lo que realmente es su responsabilidad, el bienestar de los ciudadanos.
Por cierto, recordar que el president de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps le mintió al juez, y la alcaldesa Rita Barberá nos ha mentido a todos.







El grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Valencia propuso ayer que el Open 500 de Tenis que acogerá la ciudad de Valencia en noviembre se celebre en el Velódromo Luis Puig, el pabellón municipal de la Fuente de San Luis o en la Plaza de Toros ante “la posibilidad, cada vez más plausible, de que el Ágora no esté concluida para dicha fecha”.

